Jun 28
Declaración de Independencia
DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA DEL CIBERESPACIO
Por John Perry Barlow
Gobiernos del Mundo Industrial, vosotros, cansados gigantes de carne y acero, vengo del Ciberespacio, el nuevo hogar de la Mente. En nombre del futuro, os pido en el pasado que nos dejéis en paz. No sois bienvenidos entre nosotros. No ejercéis ninguna soberanía sobre el lugar donde nos reunimos.
No hemos elegido ningún gobierno, ni pretendemos tenerlo, así que me dirijo a vosotros sin más autoridad que aquélla con la que la libertad siempre habla. Declaro el espacio social global que estamos construyendo independiente por naturaleza de las tiranías que estáis buscando imponernos. No tenéis ningún derecho moral a gobernarnos ni poseéis métodos para hacernos cumplir vuestra ley que debamos temer verdaderamente.
Los gobiernos derivan sus justos poderes del consentimiento de los que son gobernados. No habéis pedido ni recibido el nuestro. No os hemos invitado. No nos conocéis, ni conocéis nuestro mundo. El Ciberespacio no se halla dentro de vuestras fronteras. No penséis que podéis construirlo, como si fuera un proyecto público de construcción. No podéis. Es un acto natural que crece de nuestras acciones colectivas.
No os habéis unido a nuestra gran conversación colectiva, ni creasteis la riqueza de nuestros mercados. No conocéis nuestra cultura, nuestra ética, o los códigos no escritos que ya proporcionan a nuestra sociedad más orden que el que podría obtenerse por cualquiera de vuestras imposiciones.
Proclamáis que hay problemas entre nosotros que necesitáis resolver. Usáis esto como una excusa para invadir nuestros límites. Muchos de estos problemas no existen. Donde haya verdaderos conflictos, donde haya errores, los identificaremos y resolvereremos por nuestros propios medios. Estamos creando nuestro propio Contrato Social. Esta autoridad se creará según las condiciones de nuestro mundo, no del vuestro. Nuestro mundo es diferente.
El Ciberespacio está formado por transacciones, relaciones, y pensamiento en sí mismo, que se extiende como una quieta ola en la telaraña de nuestras comunicaciones. Nuestro mundo está a la vez en todas partes y en ninguna parte, pero no está donde viven los cuerpos.
Estamos creando un mundo en el que todos pueden entrar, sin privilegios o prejuicios debidos a la raza, el poder económico, la fuerza militar, o el lugar de nacimiento.
Estamos creando un mundo donde cualquiera, en cualquier sitio, puede expresar sus creencias, sin importar lo singulares que sean, sin miedo a ser coaccionado al silencio o el conformismo.
Vuestros conceptos legales sobre propiedad, expresión, identidad, movimiento y contexto no se aplican a nosotros. Se basan en la materia. Aquí no hay materia.
Nuestras identidades no tienen cuerpo, así que, a diferencia de vosotros, no podemos obtener orden por coacción física. Creemos que nuestra autoridad emanará de la moral, de un progresista interés propio, y del bien común. Nuestras identidades pueden distribuirse a través de muchas jurisdicciones. La única ley que todas nuestras culturas reconocerían es la Regla Dorada. Esperamos poder construir nuestras soluciones particulares sobre esa base. Pero no podemos aceptar las soluciones que estáis tratando de imponer.
En Estados Unidos hoy habéis creado una ley, el Acta de Reforma de las Telecomunicaciones, que repudia vuestra propia Constitución e insulta los sueños de Jefferson, Washington, Mill, Madison, DeToqueville y Brandeis. Estos sueños deben renacer ahora en nosotros.
Os atemorizan vuestros propios hijos, ya que ellos son nativos en un mundo donde vosotros siempre seréis inmigrantes. Como les teméis, encomendáis a vuestra burocracia las responsabilidades paternas a las que cobardemente no podéis enfrentaros. En nuestro mundo, todos los sentimientos y expresiones de humanidad, de las más viles a las más angelicales, son parte de un todo único, la conversación global de bits. No podemos separar el aire que asfixia de aquél sobre el que las alas baten.
En China, Alemania, Francia, Rusia, Singapur, Italia y los Estados Unidos estáis intentando rechazar el virus de la libertad erigiendo puestos de guardia en las fronteras del Ciberespacio. Puede que impidan el contagio durante un pequeño tiempo, pero no funcionarán en un mundo que pronto será cubierto por los medios que transmiten bits.
Vuestras cada vez más obsoletas industrias de la información se perpetuarían a sí mismas proponiendo leyes, en América y en cualquier parte, que reclamen su posesión de la palabra por todo el mundo. Estas leyes declararían que las ideas son otro producto industrial, menos noble que el hierro oxidado. En nuestro mundo, sea lo que sea lo que la mente humana pueda crear puede ser reproducido y distribuido infinitamente sin ningún coste. El trasvase global de pensamiento ya no necesita ser realizado por vuestras fábricas.
Estas medidas cada vez más hostiles y colonialistas nos colocan en la misma situación en la que estuvieron aquellos amantes de la libertad y la autodeterminación que tuvieron que luchar contra la autoridad de un poder lejano e ignorante. Debemos declarar nuestros “yos” virtuales inmunes a vuestra soberanía, aunque continuemos consintiendo vuestro poder sobre nuestros cuerpos. Nos extenderemos a través del planeta para que nadie pueda encarcelar nuestros pensamientos.
Crearemos una civilización de la Mente en el Ciberespacio. Que sea más humana y hermosa que el mundo que vuestros gobiernos han creado antes.
Davos, Suiza. 8 de febrero de 1996





Junio 29th, 2006 at 12:34 pm
Un mensaje mesiánico más.
Julio 2nd, 2006 at 2:20 am
Pues esto está muy bien pero me parece una fantasía total. A internet se accede por unos aparatejos que uno compra y a través de unas conexiones que uno contrata a unas empresas determinadas y que no les interesa precisamente (me arriesgaría a decir) la libertad total del ser humano ni en el ciberespacio ni en Pekín. El día ese de la cena con miles de personas en casa de Twentydur estube hablando con Pedels sobre estos temas más o menos. Mi opinión es que si uno no tiene libertad para tener su propia emisora de radio en su casa y decir por las ondas lo que uno crea conveniente, con internet terminará pasando lo mismo. Él me explicó que bueno, que es más difícil controlar el tema de las conexiones a internet y demás, mientras que lo de las ondas de radio está más controlado y tal. Por supuesto lo anterior es una tergiversación de lo que dijo, debida a mis nulos conocimientos de telecomunicaciones y derivados. Pero lo que yo le repliqué es que se accede a internet por unos sistemas determinados que los estados y las empresas pueden controlar muy sencillamente.(Hasta donde yo sé).
En definitiva, me parece genial el grado de comunicación que permite la red, pero que mucho ojo porque esto, si quieren, puede durar más bien poquito.
¿Sabes que cuando surgió la tv muchos intelectuales americanos pensaron que era el medio definitivo para comunicarse entre los ciudadanos y que significaría una mejora de la sociedad?
En definitiva: internet será libre si se encuentra en un mundo libre.
Julio 2nd, 2006 at 10:16 am
Lo de las emisoras de radio es otro temaque no tiene nada que ver, el problema con ellas es que el el numero de emisoras que puede haber esta limitado fisicamente, y por eso es por lo que hacen falta licencias. Si el espacio radioelectrico fuera ilimitado nadie te impediria poner tu emisora y que emitieras lo que te diera la gana.
Y eso es lo que pasa con internet, basicamente el espacio es ilimitado. No estoy de acuerdo en lo del control de las conexiones, no es tan facil controlar lo que haces con la tuya, porque si no no habria redes P2P, descargas de musica, etc…Y no es facil acabar con todo eso, porque mira, salio napster, se la cargaron, pero surgieron otras cosas.
Y ahora estan surgiendo otras redes, que pueden acabar con el tiempo formando una internet paralela no controlada por empresas ni gobiernos.
No creo que esto se pueda parar facilmente, pero esta claro que intentos por restringir la libertad de internet no van a faltar. Ya veremos que pasa.